Hoy he soñado que te acercabas a mi cama y me despertabas.
Acercabas tu hocico a mi brazo y me tocabas; he podido sentir tu húmeda trufa sobre mi brazo.
Luego he sentido que te acariciaba, la cabeza, las orejas, el lomo..., y he podido sentir el tacto de tu pelo, tan suave...
Has seguido junto a mi cama, dejándote acariciar, como siempre, te encantaba...
Te has acercado un poco más a mi cara, como queriendo oir más de cerca todas las cosas cariñosas que te decía, y he podido olerte...
Y no he podido evitar que unas lágrimas rodaran por mis mejillas, ya que al abrir los ojos no estabas. Llevas ya casi 7 meses lejos de nosotros, y jamás me podré perdonar no haberme despedido de tí aquel lunes de diciembre cuando me marché y no podía ni imaginar que sería la última vez que te vería...
Siempre, siempre te querremos.