miércoles, 25 de junio de 2008

Sobre miedos y oportunidades...

No puedo creerlo, no quiero creerlo... Tengo miedo a que vuelva a pasarme..., ¿pero y si tú realmente mereces una oportunidad?


martes, 17 de junio de 2008

Toc toc...

Toc, toc... ¿se puede?

¿Qué desea?

Buenas tardes, desearía conocerla un poco más... y a la vez venía a traerle un montón de sonrisas..., ¿quisiera darme una oportunidad?

Mmmm... bueno..., es que la vida y algunas personas me han hecho muy desconfiada..., pero está bien, pase..., creo que usted me va a traer algo nuevo y positivo..., adelante, póngase cómodo.


Y la verdad es que hasta ahora me has dado tantas nuevas sonrisas que no sabes cuánto necesitaba...

domingo, 1 de junio de 2008

Todo tiene su fin...


Todo lo que empieza acaba..., en algún momento.
Hay cosas que duran meses, años... e incluso hay cosas que duran toda la vida. Pero también hay cosas que duran semanas, días, horas..., e incluso hay cosas que acaban antes de empezar.
Y uno se hace ilusiones, intenta salir de su asombro ante una situación tan maravillosa que no cree que le pueda estar sucediendo a sí mismo, porque vuelve a sentir cosas que ya tenía olvidadas, y se deja embargar por una sensación tan fantástica que sólo quiere disfrutarla cada segundo.

Pero como en los cuentos, algo sucede... y llega el día en que algo totalmente inesperando pasa, y... zas! Alguien te quita todas esas ilusiones, esa alegría y esa energía que sin quererlo te había transmitido, y lo peor de todo... es el echo de que la misma persona que te da tantas cosas es la que te lo quita. Y entonces te planteas cuántas cosas que tú creías ciertas en realidad no lo son, cuántas de sus palabras eran sinceras, porque si lo hubieran sido... está claro que no te hubiera quitado todo eso que te dio. Y entonces sientes que la vida te vuelve a dar una sacudida, y despiertas bruscamente de ese sueño, con un tortazo, y abres los ojos y te das cuenta de que nunca tendrás eso que quieres, que tal vez ni lo merezcas, y que tu vida siempre consistirá en desconfiar, porque a tí nunca te sucederá, ya te ha pasado varias veces y siempre te pasará, y no merece la pena seguir dejándose llevar por los sueños, no merece la pena seguir creyendo, no merece la pena seguir soñando, no merece la pena... no.

Y lo peor es que no podremos saber qué hubiera pasado, cómo hubiera acabado este cuento, porque no diste opción a que pasara..., no diste la opción de empezar a escribir ese "érase una vez...". No dejaste que naciera eso que se empezaba a enjendrar, y sin remilgos cogiste el insecticida y... fluuuuussssshhhhhhh!!!!!!! mataste a todas esas maripositas que empezaban a revolotear.

Tú sabrás los porqués reales, tú sabrás todo..., porque yo, por más vueltas que le doy... no sé nada... Sólo sé lo que siento, sólo sé lo que me muestras, y sólo sé que si algo pasa por tu vida que de verdad te encanta... no lo dejas escapar.